Al no haber un filtro oficial que verifique los archivos compartidos por otros usuarios, corres el riesgo de descargar contenido malicioso. Los ciberdelincuentes pueden camuflar troyanos o ransomware en archivos aparentemente inofensivos (como un vídeo o un ZIP). Si descargas un archivo comprimido, el peligro es aún mayor, ya que muchos antivirus no suelen analizarlos automáticamente.
Si el enlace de descarga no funciona, puedes buscar otros enlaces en Google Drive o en otros sitios web de descarga de archivos. Algunas alternativas son:
Aprovecha el 100% del ancho de banda de tu conexión a internet.
Debido a que los enlaces de Google Drive suelen compartirse en blogs de anime, foros de internet y canales de YouTube, es fundamental seguir ciertas medidas de seguridad para proteger tus dispositivos: