La Ley General del Trabajo tiene más de 80 años. Aunque ha sido modificada en varias ocasiones, su estructura básica responde a un contexto social y económico muy diferente al actual. Hoy en día, se enfrenta a problemas derivados de la economía digital, las plataformas de trabajo, la inteligencia artificial, y nuevas formas de empleo no contempladas en la norma original.
En 1939, tras la creación del Ministerio de Trabajo (1936), se dictó el decreto supremo que dio vida a la .